|
COLOMBIA, UNO DE LOS CINCO PAÍSES CON MÁS DIVERSIDAD
DEL MUNDO
|
|
Tiene más de 56 millones de hectáreas de bosques y
988.000 kilómetros de mar territorial. Sin embargo, una hectárea de selva
desaparece cada minuto.
Como resultado de su ubicación ecuatorial y de la
diversidad climática y topográfica, Colombia posee una gran oferta ambiental
en recursos forestales, hídricos y de biodiversidad que son el sustento de la
producción nacional y de la multiplicación de usos del territorio.
Nuestro país ocupa el primer lugar en diversidad de
aves, el segundo en diversidad de plantas y reptiles, el tercero en anfibios
y el cuarto en mamíferos.
Para garantizar la conservación de toda esta
riqueza, se creó el Sistema de Parques Naturales, que ocupa el 10 por ciento
del territorio, distribuido en 49 áreas protegidas, en donde se encuentra una
muestra representativa de todos y cada uno de los ecosistemas y paisajes de
la geografía nacional.
Para Martha Liliana Perdomo Ramírez, actual
directora del Jardín Botánico José Celestino Mutis, "en cuanto a
biodiversidad, Colombia posee una de las mayores concentraciones de especies
por unidad de área en el mundo, sustentando un potencial de "mercados
verdes" en ecoturismo, fauna, productos maderables y no maderables del
bosque y productos agroecológicos"
Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente opina
que "Colombia tiene entre 45.000 y 55.000 especies de plantas y, en
cuanto a vertebrados, se ubica en el tercer lugar en el ámbito mundial, con
2.890 especies"
Agrega que, de las 1.721 especies de aves que hay en
el país, "entre 55 y 60 son endémicas, es decir, exclusivas de Colombia.
Esta gran riqueza también incluye 205 especies de reptiles; 3.000 de
mariposas y cerca de las dos terceras partes de las 3.000 especies de peces
de Suramérica."
Los parques son verdaderas fábricas de agua y
protegen los nacimientos de las más importan-tes estrellas fluviales del
país. De ellos depende el abastecimiento de agua potable de muchas de
nuestras ciudades y, en forma directa, del 31 por ciento de la población
colombiana y del 50 por ciento de manera indirecta.
Sus áreas protegidas incluyen el 12 por ciento de
los refugios húmedos y secos de Latinoamé-rica, cinco de las seis estrellas
hidrográficas del país y más del 62 por ciento de los nacimientos de los
acuíferos nacionales. Así mismo, protege el 7 por ciento de las lagunas y
ciénagas naturales y contiene un 20 por ciento de los recursos hídricos que
abastecen de energía eléctrica del país.
Quiénes destruyen el medio ambiente
Para la directora del Jardín Botánico José Celestino
Mutis, "los desordenados procesos de uso y ocupación y las malas
prácticas ambientales, han degenerado una degradación sistemática y
progresiva de los ecosistemas".
Según su opinión, las principales causas de este
dramático daño a la ecología tiene que ver con la ampliación de la frontera
agrícola hacia lugares ambientalmente sensibles, la siembra de cultivos
ilícitos, los insostenibles procesos de urbanización, los retrasos en la
infraestructura de saneamiento básico, los sistemas de producción
contaminantes, la ocupación ilegal de áreas de protección, la extracción
desmedida de recursos naturales, y la falta de control por las autoridades
competentes.
Alberto Gómez Mejía, abogado ambientalista, director
de la red de jardines botánicos de Colombia y del Caribe, opina que "la
destrucción del bosque natural de Colombia es un verdadero genocidio".
Agrega que por causas muy diversas como la
inequitativa distribución de la riqueza, la ampliación de la frontera
agrícola, la ineficiencia de la industria forestal y las actividades de los
narcotraficantes, "estamos perdiendo el patrimonio natural de los
colombianos. Ya tenemos el impresionante registro de 2.500 plantas en peligro
de extinción".
Gómez Mejía acaba de recibir de manos de la princesa
Ana de Inglaterra el premio Whitley Adward.
¿Qué se esta haciendo?
Considerando la importancia de los bosques naturales
y plantados, por su valiosa biodiversi-dad y la contribución al desarrollo
económico y social, a través de la generación de bienes y servicio, el
Gobierno Nacional también ha asumido un decidido compromiso para impulsar el
sector forestal.
Es por esto que, dentro del Plan Nacional de
Desarrollo Hacia un Estado Comunitario se están aplicando acciones de
conservación, manejo, uso y restauración de bosques, ordenación de las
reservas forestales, cuencas hidrográficas, establecimiento de plantaciones
protectoras y comerciales, así como del encadenamiento forestal productivo.
La meta para este cuatrienio es reforestar y manejar
coberturas forestales con fines protecto-res en 120.000 hectáreas.
Actualmente llevan 50.837 hectáreas reforestadas en áreas abastecedo-ras de
agua a acueductos veredales y municipios, como estrategia para reducir la
vulnerabilidad hídrica que presentan cerca de 300 municipios.
Los jóvenes y niños son una población ecológicamente
potencial para el jardín Botánico José Celestino Mutis. Pueden acceder al
programa Aula Cátedra Ambiental, que busca beneficiar a niños, niñas y
jóvenes mediante el desarrollo de procesos pedagógicos continuos que
fortalezcan los currículos de las instituciones educativas.
La idea es que los saberes construidos en el aula de
clase puedan aplicarse en el entorno y, a su vez, a la transformación de una
cultura que favorezca la conservación de la biodiversidad del Distrito
capital.
"Necesitamos un mayor compromiso de todos los
colombianos con el entorno –afirma categóricamente el abogado ambientalista
Alberto Gómez Mejía–. Esto empieza por fortalecer a los organismos de investigación
de nuestra biota (flora y fauna) y la difusión de la información científica.
"Hay mucho ecologismo y más bien poca ecología;
el sector privado tiene que involucrarse mucho más en los esfuerzos
institucionales y privados, en la preservación del medio ambiente",
añade Gómez y concluye que los niños conocen los elefantes, los leones y las
jirafas africanas, pero desconocen los pecaríes, los chigüiros y los zahinos
colombianos.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario